BENEFICIOS DEL YOGA JUNIOR

El yoga es una disciplina ampliamente extendida en los últimos años entre adolescentes y adultos. ¿Por qué no instruir también a los niños desde edades tempranas en beneficio de su desarrollo, su evolución física y mental, y su salud?

El yoga resulta beneficio para los niños ya que los hace tomar conciencia de su propio cuerpo. Descubren poquito a poco cada una de las partes de su cuerpo, entienden cómo funcionan y adoptan una buena postura a fines de evitar problemas o dolores óseos futuros.

Por otro lado, la práctica del yoga también los conduce a un fortalecimiento de sus músculos y a una increíble flexibilidad. Hay niños con mayor flexibilidad que otros, ya que esto puede estar determinado genéticamente, sin embargo un entrenamiento constante puede lograr que los músculos vayan adquiriendo mayor elongación en el transcurso del tiempo.

Hasta aquí parecen ser todos beneficios en relación al cuerpo del pequeño. Pero el yoga también extiende sus beneficios hacia el plano psíquico y mental. Los adultos muchas veces queremos formar niños creativos y sociales a costa de una escasa estimulación y un incentivo constante hacia la alienación, a través de videojuegos, tecnología y televisión.

El yoga permite revertir esta situación a través de ejercicios de respiración, que permiten al niño relajar la mente y lograr una mejor concentración en sus actividades cotidianas. Los complejos y el estrés desaparecen y en su lugar aparece una mejor respuesta ante estímulos para la creatividad.

Los beneficios no sólo se dan en el plano individual sino que también afectan al individuo en su vida social. Las prácticas de relajación y elongación sugeridas en el yoga fomentan el espíritu de compañerismo y de amistad en los grupos en los que el niño se desenvuelve a diario.

¿Cuál es la edad ideal para que el niño aprenda yoga?

Se recomienda introducir al niño en la disciplina a partir de los tres o cuatro años. En una primera etapa, la actividad se lleva a cabo en grupos en función de las distintas edades y las necesidades requeridas. El estímulo y los resultados de la práctica no son los mismos en chicos de tres años que en chicos de ocho años, en este último caso se verán más desarrolladas las habilidades y razonamientos del niño en lugar de sus movimientos o sus sentidos (los cuales ya identifica con naturalidad y precisión).

¿Cómo es una clase de yoga para niños?

Lo primero es señalar que nada tiene que ver una sesión de yoga para adultos con una sesión de yoga para niños. El enfoque y los objetivos son diametralmente distintos. En las primeras sesiones con los pequeños se busca que se diviertan, que experimenten algo nuevo, que puedan expresarse tal cual son, y fundamentalmente que vayan perdiendo el miedo y la vergüenza.

Persiguiendo estos objetivos, se recurre a canciones, juegos en los que el movimiento es el eje principal, cuentos, bailes en los que se introducen nuevas posturas y dibujos didácticos.

¿El yoga se recomienda con fines específicos?

Los ejercicios llevados a cabo en una sesión de yoga para niños son perfectamente adaptables a todo tipo de carácter y personalidad. En el caso que el niño padezca de alguna patología o lesión, las posturas o los movimientos se adaptarán a ese niño particular.

Por otro lado, el yoga también resulta un ejercicio ideal para niños ansiosos o con deficiencia en la capacidad de concentración (ADD). De hecho es 100% compatible con otros deportes o actividades, funciona como un espacio en el que decantan todas las tensiones, miedos o frustraciones del resto de las actividades que el niño practica.

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