¿QUÉ COMER SEGÚN TU TIPO DE TRABAJO?

 


Es importante tomarse el tiempo y el espacio necesarios para almorzar en el trabajo. Pero debés hacerlo de acuerdo a tu estilo y ritmo laboral, que son propios de cada actividad. Decinos de qué trabajás y te decimos qué comer.


El momento de la alimentación es crucial para afrontar el día con energía, y por supuesto, para mantenernos saludables y cubrir la cuota diaria de nutrientes que nuestro cuerpo necesita. La dieta variará de acuerdo al tipo de trabajo que realicemos y al ritmo que se nos exija.

Por eso, una persona cuyo trabajo demanda un gran esfuerzo tendrá diferentes necesidades nutricionales que alguien que pasa 8 horas detrás de un escritorio. Te contamos cuales son los alimentos más recomendados según tu tipo de actividad laboral.

TRABAJOS QUE IMPLICAN ESFUERZO FÍSICO

Las comidas deberían incluir fuentes de energía como la quinua, los garbanzos, el arroz integral, las almendras, el maní, las paltas, las aceitunas o el aceite de oliva, las frutas deshidratadas y las frutas frescas. Si vas a ingerir carnes, procurá que sean bajas en grasa.

¿QUÉ COMER SEGÚN TU TIPO DE TRABAJO?

También te sugerimos evitar lácteos como la crema, bebidas con gas y jugos envasados. Incluso los jugos de fruta natural deberían tomarse con moderación y, por último, nada de frituras.

TRABAJOS SEDENTARIOS

Para aquellos que pasan muchas horas sentados como oficinistas, banqueros o transportistas, la clave de su alimentación estará en la fibra vegetal y los probióticos. Estos ayudan a regular el antojo por comer y cuidan la salud que, en estos casos, está expuesta a mayores riesgos de estreñimiento, problemas cardiovasculares y diabetes. ¿Cuáles son los alimentos más recomendados? Alcauciles, avena, brócoli, lechugas de hoja verde, yogurt griego y semillas como la chía, la linaza, o el ajonjolí.

¿QUÉ COMER SEGÚN TU TIPO DE TRABAJO?

 

En este tipo de trabajo es sumamente importante no saltearse las comidas, especialmente el desayuno. En cuanto a los almuerzos, deben ser livianos y la guarnición que elijas no debe exceder el cuarto del plato. Controlá el picoteo entre comidas y el consumo de café, que no debe ser mayor a tres tazas chicas al día.

TRABAJOS MOVIDOS O AL AIRE LIBRE

Quienes tienen trabajos en los que van de acá para allá como los meseros, o que están varias horas al aire libre como los agentes de tránsito, será necesario consumir alimentos que proporcionen una moderada cantidad de energía, fibra, antioxidantes y proteínas.

¿QUÉ COMER SEGÚN TU TIPO DE TRABAJO?

Los más recomendados son los cereales integrales, el choclo, las semillas, y todo tipo de verduras frescas y cítricos: naranja, mandarina, kiwi, papaya, mango, arándanos, fresa y ciruela. En los almuerzos te sugerimos que te sirvas porciones medianas y que siempre acompañes el menú con una ensalada.

TRABAJOS DE AGILIDAD FÍSICA Y MENTAL

Puede ser el caso de los policías o de las fuerzas militares, que necesitan alimentos que aporten proteínas para sostener la musculatura, que liberen energía gradualmente, que ayuden a controlar el peso y que sean ricos en fibra.

¿QUÉ COMER SEGÚN TU TIPO DE TRABAJO?

Por eso, la avena, la quinua, los frijoles, las lentejas, las verduras y las frutas son los más adecuados. En especial las bananas, las mandarinas, las manzanas, el ananá y los frutos secos. Una dieta para este tipo de actividad debe incluir también pescado, carne roja magra y pollo o pavo.

TRABAJOS EN CONTRATURNO

Deberán ingerir alimentos que estimulen el estado de alerta, con baja carga de azúcar y de grasas, pero ricos en proteínas. Los más recomendados son el chocolate con alto porcentaje de cacao, café, pescado, pollo sin piel, carne de res magra, hígado de pollo, manzana, durazno, mango, mandarina, sandía, papaya y ensalada de vegetales.

¿QUÉ COMER SEGÚN TU TIPO DE TRABAJO?

Hay que prestar puntual atención a organizar el horario de las comidas, a evitar almidones y azúcares por la noche y a reservarlos para una ingesta de día. La fuente de energía nocturna conviene que provenga de las frutas. También te sugerimos evitar galletitas, snacks empacados, gaseosas y jugos envasados.

TRABAJOS QUE REQUIEREN MUCHA CONCENTRACIÓN

¿Qué debemos comer en estos casos? Alimentos que favorezcan la circulación sanguínea, de fácil digestión y que sean buenos para el cerebro. Entre ellos encontramos el pescado, las nueces, las aceitunas o el aceite de oliva, el huevo, los arándanos, las frambuesas, la quinua y la avena.

¿QUÉ COMER SEGÚN TU TIPO DE TRABAJO?

Debemos tener cuidado con el volumen de alimentos de cada ingesta. Lo mismo con el consumo de bebidas que contengan cafeína, no más de dos veces al día. Evitar también las gaseosas y los alimentos procesados.

El bienestar laboral empieza por uno. ¿Necesitás más información sobre cómo cuidar tu alimentación en el trabajo? Consultanos por nuestras charlas de nutrición haciendo clic aquí.


 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *