QUÉ TENER EN CUENTA ANTES DE PEDIR LAS VACACIONES EN EL TRABAJO


Antes de definir qué quincena o mes te vas a tomar, te sugerimos que leas esta nota con consejos interesantes que pocos tienen en cuenta, pero son muy efectivos. ¿Cuándo es mejor tomarse las vacaciones? ¿Tenés el reemplazo para tu puesto? Todo esto y mucho más te lo contamos a continuación.


LO QUE DICE LA LEY

Es importante saber lo que dicen las leyes laborales de nuestro país respecto a la licencia por vacaciones. Siempre, antes de exigir o de negociar algo, debemos conocer cuáles son nuestros derechos y hasta donde podemos pedir. En primer lugar, la cantidad de días de vacaciones que nos corresponden dependerá de la antigüedad que tengamos en la empresa:

  • Menor de 5 años: 14 días corridos.
  • Mayor a 5 años y menor de 10 años: 21 días corridos.
  • Mayor a 10 años y menor de 20 años: 28 días corridos.
  • Mayor a 20 años: 35 días corridos.

Si hace poco que entraste a trabajar y no sabés cuantos días te corresponden, la ley laboral dice que debés haber prestado servicios a la empresa, como mínimo, durante la mitad de los días hábiles en el año calendario. Esto quiere decir que para tener los 14 días completos tendrías que haberte incorporado al puesto, como mucho, en el mes de junio. Si no llegaste a completar este tiempo mínimo, tu período de descanso se computará de la siguiente forma: 1 día de vacaciones por cada 20 días de trabajo.

Otra cosa que tenés que tener en cuenta es que tus vacaciones empiezan el día lunes o el día siguiente hábil si este fuese feriado. Tip: consideralo al momento de pedirte los días, porque podés extender tu licencia un poco más.

LO QUE TE SUGERIMOS NOSOTROS

Si te querés ir de vacaciones sin sobresaltos, sin llamadas desde el trabajo mientras estas descansando y con la cabeza solo puesta en disfrutar de la playa o de la montaña, te proponemos que leas los siguientes consejos.

Organizate con tiempo: aunque sin el ok de tu superior no vas a poder planificar mucho, usá el resto de los meses del año para empezar a mirar alternativas, lugares a los que te gustaría ir, precios. Entre junio y octubre podés averiguar más sobre los puntos turísticos que te interesaría visitar en 2019, qué meses son los mejores (o los más económicos ¿por qué no?), cuantos días necesitarías para recorrerlo y, SIEMPRE, cuáles otros “planes B” vas a tener en cuenta si algo en el trabajo no se arregla como crees. Por eso, es importante pensar en las vacaciones con mucha antelación, aunque las termines resolviendo en el último mes del año.

Buscá a tu reemplazo y ponete de acuerdo con él/ella: no des un paso más en la organización de tu viaje sin antes estar seguro que tenés a alguien que te va a reemplazar en tus labores. Tu compañero/a de trabajo debe saber lo antes posible cuáles son tus ideas para 2019, porque él o ella también estará organizando las suyas. Pónganse de acuerdo con las fechas y si ambos quieren las mismas, déjenlo a la suerte. Ya quedará estipulado que, para las próximas, la prioridad es de quién este año no salió beneficiado/a.

Los meses más demandados no siempre son los mejores: ¿todos se mueren por enero y febrero? No te preocupes, hoy en día esos dos meses ya no son los únicos de temporada alta. Y aunque lo sean, existen miles de alternativas de fechas que te van a servir. Todo depende de dónde quieras ir. Hay playas cercanas como Brasil o Ecuador, en donde todo el año es cálido. Incluso podés esperar unos meses más e irte a países del hemisferio norte donde será verano, mientras acá los fanáticos del enero se van a estar congelando.

Si tenés hijos, reservá una semana para ellos: como estamos a favor del tiempo de calidad en la crianza, te aconsejamos que te guardes una semanita exclusiva para acompañar a tus hijos. Si ya están escolarizados, pueden ser algunos días de julio para las vacaciones de invierno. Si recién están comenzando el jardín, los períodos de adaptación (marzo) suelen ser los momentos en los que más se necesita la presencia de mamá y papá.

No te guardes trámites para hacer en vacaciones: si durante el año posponés cosas como ir al banco, hacer una queja en un organismo público, sacar turno con el médico o ir a donar sangre, las vacaciones no son el momento para hacerlas. Las leyes laborales contemplan y justifican muchas de estas ausencias y bajo ningún concepto es tu obligación usar días no laborales para hacerlas. El objetivo de las vacaciones es proteger la integridad psicofísica del trabajador, es decir, darle el descanso que merece.

Ahora sí. Estás cada vez más cerca de un soñado período de descanso vacacional. Poné en práctica estos consejos y sacá el máximo provecho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *