¿Cómo damos vuelta un mal día en el trabajo?

Un día malo lo tiene cualquiera, pero ¿qué consejos pueden ayudarte a no permanecer en ese lugar y torcer la incomodidad? La gran mayoría están asociados a nuestra actitud y nuestra voluntad de QUERER que sea diferente. Te los presentamos a continuación:

Tené pensamientos positivos: estos automáticamente generarán emociones positivas y te devolverán el buen humor, la alegría y el entusiasmo. Si te mantenés positivo, no hay manera de que vuelvas a decaer.

Adiós pesimismo: si arrancás para atrás y te convencés de que el resto del día va a continuar así de mal, estás muy equivocado. Ser pesimista respecto a algo que vos mismo podés revertir es como pensar que el control remoto puede cambiar de canal solo. Es tan simple como apretar el botón. Bueno, acá pasa igual.

Movete: hacé un poco de ejercicio físico, caminá o subí y bajá escaleras. Encerrate en el baño y bailá. Eso te permitirá segregar endorfinas, las cuales te ayudarán a sentirte mejor y a ver las cosas desde otra perspectiva. La zumba está logrando esto en muchas compañías.

Olvidate: si te disponés a no prestarle tanta atención a eso que te cambia el humor, te lo vas a terminar olvidando.

Concentrate en lo bueno: no te enfoques en lo que salió mal sino que podés, por ejemplo, hacer una lista de lo que está bien, de lo que te gustaría lograr y ponerla en un lugar visible.

La mala suerte es un invento: al contrario de lo que la gente cree, todo está en nuestras manos y lo podemos revertir con convicción y ganas.

Esperamos que con estos consejos puedas enfocarte en el aquí y ahora y torcer el día. Si querés más tips de este estilo, probá también con la meditación y el mindfulness.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *