DISCAPACIDAD Y EMPLEO EN ARGENTINA: DATOS QUE DUELEN

En Argentina, el 13% de la población tiene alguna discapacidad (alrededor de 5 millones de personas), según datos del último Censo Nacional del INDEC (2010). Dentro de este grupo, sólo un cuarto se desempeña en algún puesto laboral. En muchos casos, porque no buscan empleo por temor al rechazo, pero en otros, se debe a la falta de oportunidades.

Por ser una de las poblaciones vulnerables más numerosa, “resulta imperiosa la necesidad de seguir avanzando en nuevas iniciativas que permitan visibilizar los números que arrojan las estadísticas”, destacan desde el área de Diversidad e Inclusión Laboral del Servicio de Empleo AMIA, que este año logró cubrir 14 vacantes en distintas empresas privadas. “Con el tiempo va creciendo la cultura de la inclusión y las empresas van comprendiendo que integrar es potenciar”, agregaron.

De todas formas, muchas compañías aún continúan reacias a este cambio, en su mayoría por falta de información, por no saber cómo adaptar físicamente la oficina, y por los estereotipos que siguen marcando que una persona con discapacidad suele ser poco productiva, o que no alcanzará los objetivos. Según un informe de ADECCO Argentina, sólo 4 de cada 10 empresas en el país cuentan con programas de inclusión para personas con discapacidad.

Derribemos algunos mitos

Al contratar a un empleado con Certificado Único de Discapacidad (CUD) en la Argentina y, al aplicar todos los beneficios impositivos vigentes, el costo laboral para la empresa es cero.

Por otro lado, tienen una valoración positiva. La experiencia indica que son trabajadores leales y estables, con baja tasa de rotación, ausentismo y accidentes.

Además, promueve sentimientos de orgullo en el equipo, mejora el clima organizacional e incluso aumenta la productividad general. La actitud de las personas con discapacidad fomenta el esfuerzo, la solidaridad y el trabajo en equipo.

Por último, los derechos y obligaciones de las partes son los mismos que en toda relación laboral en cuanto a horarios, asistencia, cumplimiento de normas, pautas de seguridad e higiene, remuneración, etc.

Fuente: Prensa AMIA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *