ERGONOMÍA: MUCHO MÁS QUE DISEÑO

Estás ocho horas o más sentado en la oficina. Te empieza a doler la espalda, la cabeza te explota y tu computadora se convierte en el peor enemigo de tus ojos. No das más. ¿La solución? Simple: la ergonomía.

El 55% de las personas que trabajan en oficinas presentan problemas posturales y un 7% ha presentado bajas en su productividad debido a ello. El dolor de espalda constituye una de las mayores causas de absentismo, además de presentar consecuencias psicológicas como dificultad para concentrarse, irritabilidad y desmotivación. Las principales quejas de los empelados hacen refieren a la mesa y la silla de trabajo, el ambiente térmico, y la falta de espacio, iluminación y privacidad.

Las consecuencias de un espacio de trabajo inadecuado suelen traducirse en problemas circulatorios o contracturas musculares que se manifiestan habitualmente en  dolores de espalda, cuello, inflamación de muñecas, piernas y tensión ocular. La mayor parte de estos trastornos, sin embargo, son previsibles y evitables, en gran medida, a través del diseño ergonómico del puesto.

Según la Asociación Internacional de Ergonomía (poner la página web de la Asociación), esta disciplina es el conjunto de conocimientos científicos aplicados para que el trabajo, los sistemas, productos y ambientes se adapten a las capacidades y limitaciones tanto físicas como mentales de la persona. De este modo, se busca optimizar su eficacia, seguridad y bienestar.

La calidad del trabajo realizado depende tanto de las habilidades y el compromiso del trabajador como de la calidad de los bienes, medios y herramientas puestos a su disposición. Lo más importante a la hora de aplicar los principios ergonómicos es que cuando se diseña un puesto de trabajo, este debe estar perfectamente adaptado a la persona. Por ejemplo, instalar el sistema de iluminación más adecuado o elevar la altura de una mesa para no adoptar una mala postura que pueda afectar no solamente la salud, sino el trabajo realizado.

El objetivo de implementar la ergonomía en el espacio laboral es doble. Por un lado, procurar el bienestar físico de los empleados y por el otro, fomentar su comodidad emocional y psicológica para potenciar la productividad y la eficacia. Por lo tanto, los un espacio bien diseñado beneficia no solamente a la persona que trabaja en él, sino a la empresa y su productividad.

 

Fuente: https://www.imf-formacion.com/blog/prevencion-riesgos-laborales/actualidad-laboral/la-ergonomia-y-su-influencia-en-la-calidad-del-trabajo/

 

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