‘GEFES’ O GERENCIADORES DE LA FELICIDAD DE LOS EMPLEADOS: ¿QUIÉNES SON?

Con el lenguaje inclusivo ya hemos notado un cambio en la forma gramatical y ortográfica de algunas palabras, aunque nada de eso está oficializado. Sin embargo, esto no se trata tanto de una cuestión de identidad de género sino de un nuevo concepto que irrumpe cada vez con más poder en las empresas del nuevo siglo. La transformación de “JEFE” a “GEFE” esconde algo más profundo que un mero cambio literario. Detrás de esta nueva definición asoma un paradigma que parece no tener vuelta atrás y es entender por fin, que los empleados son personas que solo rendirán técnica, operativa y profesionalmente, en tanto se tengan en cuenta todos los factores que hacen a su felicidad.

Tener empleados felices es la clave, pero parece que ya no alcanza con otorgarles bonos, beneficios corporativos o días de home office. En diferentes partes del mundo, muchas compañías empezaron a entender que el bienestar de los empleados era tan importante como la satisfacción de los clientes y es así como nació el cargo de Gerente de Felicidad, aunque hoy todavía poco escuchado. En países como Chile y Estados Unidos ya es tendencia y en Argentina algunas empresas lo están empezando a adoptar.

¿De qué se trata este nuevo puesto? ¿qué hace un Gerente de Felicidad o Gefe? Bueno, la principal tarea es interesarse por el bienestar de sus empleados y no solamente por el éxito económico. Daniel Cerezo es el primer Gerente de Felicidad del país y trabaja en la compañía de alpargatas Páez. En una entrevista a Infobae contó que “las empresas son, al fin y al cabo, un conjunto de personas, por eso no sólo están para generar dinero, sino también para mejorar el mundo en donde vivimos y la calidad de vida de sus empleados”.

La pregunta que surge entonces es ¿existe un factor común que haga felices a todos los empleados en el trabajo? Según Martín Leroy, director de Grupo Aukera Consultores, especializado en felicidad laboral, la felicidad responde a dos factores fundamentales, los resultados y las relaciones: “tener objetivos claros y cumplirlos, sin ser un robot que trabaja a base de repeticiones. Estas tareas te tienen que generar orgullo, no sólo a vos, sino a los demás”, explica Leroy. Y agrega: “la segunda premisa es que haya buenas relaciones humanas con los jefes y compañeros de trabajo. No hace falta ser amigos, pero sí saber que hay gente que se preocupa por cómo estoy y yo por ellos”.

Los empleados felices desarrollan un montón de ventajas y beneficios: se automotivan, aprenden mejor, son más amables y empáticos, atienden mejor a los clientes, se enferman menos, están más comprometidos, rinden más, producen mejor y hasta son menos propensos a sufrir infartos.

Esto es trasladable a cualquier empresa, no solo mediante “Gefes” sino con infinidad de otras actividades de promueven el bienestar laboral, la armonía física y mental de los colaboradores y por supuesto, el desarrollo de herramientas que los vuelvan personas asertivas, motivadas e inspiradoras.

En Intervalo Productivo trabajamos día a día en lograr ese cambio en las compañías modernas. Si te querés sumar, comunicate con nosotros ahora mismo.

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