SÚPER CEREBRO

El cerebro humano no dejará nunca de sorprendernos ni de ser un misterio. Como seres humanos, y habitáculos del extraordinario órgano responsable de todas las funciones, nos asombramos al ver ancianos que conservan una mente ágil y afilada. ¿A qué se debe? ¿Cómo podemos llegar a ser como ellos?

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Superadores (del inglés, superagers), este es el término acuñado por el neurólogo Marsel Mesulam para mencionar a aquellos cuya memoria y atención no está solamente por encima de la media respecto a su edad, sino que se encuentra a la par del cerebro de un joven de 25 años.

Diversos estudios a través de imágenes de resonancia magnética funcional distinguen en los cerebros de los superadores una diferencia crucial entre la acción concentrada en la región emocional y la acción de la región cognitiva o del pensamiento.

Esta distinción entre regiones cognitivas y emocionales tiene su origen en la década del 40, cuando el médico Paul Mc.Lean ideó un modelo de cerebro con tres capas al que denominó “cerebro trino”. Este modelo se hizo popular en los medios de comunicación, el mundo de los negocios, y algunos círculos científicos. Sin embargo, el modelo se ha descartado hace algunos años atrás y en su lugar se sostiene que los cerebros evolucionan como las empresas; se reorganizan a medida que se expanden.

Lo que Mac.Lean consideraba como regiones emocionales, ahora se conocen como los centros principales para la comunicación general, responsables del lenguaje, las emociones, el estrés, la regulación de órganos internos y la coordinación de los cinco sentidos.

¿Qué tiene que ver todo esto con los cerebros superadores? Pues bien, estas regiones principales juegan un papel esencial en el desarrollo de un cerebro lúcido a través del tiempo. Cuanto más gruesas son estas regiones de la corteza cerebral, mejor es el desempeño de una persona en pruebas de memoria y atención.

Convertirse en un superador parece ser cuestión de trabajar muy duro en alguna actividad particular. Las regiones críticas del cerebro aumentan cuando las personas realizan tareas difíciles y que requieren mucho esfuerzo, sea físico o mental. Por lo tanto, una forma de mantener saludable y gruesa la corteza es a través del ejercicio vigoroso que requiera un esfuerzo mental y físico agotador.

Hay que admitirlo: no es fácil. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la incomodidad del esfuerzo y el malestar significan que estás construyendo músculo y disciplina. ¡No aflojes!

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