TRABAJAR HASTA LOS 80: ¿ES POSIBLE?

A principios de 2019, la esfera pública abrió un debate interesante, impulsado por una nota del Diario La Nación titulada “Un nuevo desafío en el mundo laboral: prepararse para trabajar hasta los 80”. En ella, la autora Gabriela Hostnik plantea algo así como un nuevo paradigma de cara al futuro laboral de las personas, que al parecer nos vaticina una edad jubilatoria cercana a los 80 años. Gabriela y el diario en general fueron muy cuestionados ya que la polémica dijo esconder intenciones políticas más profundas, como dar soporte a lo que sería la Reforma Laboral, que hasta el momento el gobierno no ha formalizado.

Sea cual fuere lo que hay detrás de este planteo, la realidad nos preocupa y ocupa, por eso nos gustaría más bien plantearnos si trabajar hasta los 80 es una opción posible, razonable y, por sobre todas las cosas, justa.

Trabajar sí, pero no en empresas

Según la peruana especialista en outplacement y desarrollo del talento Ines Temple, “la idea de trabajar hasta avanzada edad siempre puede ser una opción. Porque trabajar es la mejor manera de estar activos, productivos, útiles y motivados. Con adrenalina, retos, logros y poder para hacer cosas. Y, sobre todo, usando nuestras neuronas, que tanto necesitan uso a esas edades para mantenerse activas y bien interconectadas”. El trabajo además de brindarnos ingresos, nos da sentido de pertenencia, identidad y, sobre todo, nos mantiene vigentes, flexibles y activos. “Los adultos acostumbrados a tener logros y generar resultados sufren mucho con jubilaciones no activas”, continúa la especialista. “No tener qué hacer, no tener un rol, no tener satisfacciones profesionales o intelectuales se vuelve muy agobiante para quienes, por años, salieron temprano de casa a conquistar el mundo, producir, superar retos y lograr resultados”.

Sin embargo, objeta Inés (además Presidente Ejecutiva de LHH – DBM Perú y Presidente del Directorio de LHH Chile), “trabajar en relación de dependencia en empresas atascadas en paradigmas de jubilar a la gente a los 70 u 80 años no es una opción”, aunque pocos grupos son tan productivos, maduros, leales y motivados como los ejecutivos mayores contentos en sus posiciones.

Programas de jubilación activa

Los programas de jubilación activa permiten contribuir a la sostenibilidad del sistema jubilatorio, y favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo. Estos programas buscan planear con tiempo esta etapa desde perspectivas clave como salud, vivienda, relaciones, finanzas, roles, uso del tiempo y, sobre todo, trabajo. Pero ¿en qué? Hay muchas posibilidades, dependiendo del nivel y el prestigio que alcanzamos en la vida laboral. Y van desde negocios propios, enseñando, directorios, voluntariado, consultorías rentadas, apoyo a organizaciones sin fines de lucro, temas vecinales, etc.

Creemos que los gobiernos y los mercados deberían tomar nota y darle la importancia que amerita a la preparación y el acompañamiento en la etapa prejubilatoria. Porque si de algo estamos seguros es que nadie puede trabajar hasta los 80 años initerrumpidamente, pero sí que la tercera edad merece atención y acciones que los ayuden a seguir sintiéndose últiles y necesarios en la vida social.

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